viernes, 14 de febrero de 2020

Enseñanza de Calidad


Un año más, al inicio de febrero el loco, nos encontramos inmersos en la campaña de prematriculación. Cientos de progenitores, fundamentalmente primerizos junto con aquellos que por muy diversos motivos desean cambiar a sus hijos de colegio, se enfrentan a la importante decisión de buscar y elegir un colegio para su prole.

La oferta es tremenda: educación pública, publica-concertada (aunque algunos se empeñen en confundirnos, la educación concertada está dentro de la red pública, la diferencia principal es que hay un ideario – normalmente religioso, aunque lo hay también laico-, y en cuanto a la organización los profesores tienen más carga lectiva (25 horas semanales de clases frente a las 12-18 de los funcionarios y aspirantes contratados) y aproximadamente un 10% menos de salario) y privada (ésta debido a su precio es exclusiva de clases media altas, si queda alguien que se puede enmarcar en esta categoría, y altas). También se puede elegir entre educación mixta o de fomento segregada por sexo, que no por género.

A esto le añadimos el abecedario de modelos lingüísticos (A, B, D, G, PAI, espero no haberme olvidado ninguno). Y le sumamos si horario partido o continuo, sin olvidar los horarios laborales de los progenitores y posibilidad de conciliación, cercanía al hogar, u hogares si la custodia es compartida, transporte y la posibilidad de ayuda de los abuelos, extraescolares, comedor (si/no), …y la palabra mágica CALIDAD.

Como observamos hay una gran oferta educativa y la demanda disminuye por el descenso de la natalidad. Los distintos centros en sus campañas de captación presumen de sus premios o puntuaciones (400-500-600) a la “Excelencia” y Calidad.

Sin embargo, no es lo mismo calidad en la educación que educación de calidad. Recuerdo que el primer vino en España con calidad fue el de una conocida marca de tetrabrik, el vino tenía calidad, pero no era de calidad. Por ello y dado que mi trayectoria profesional se ha desarrollado principalmente implantando, implementando y sufriendo sistemas de aseguramiento de la calidad siempre me ha llamado la atención el asunto de la calidad en la enseñanza.

Los sistemas de calidad se basan en cumplir de entrada los mínimos requisitos legales, complementados con los requisitos del cliente y los requisitos que la empresa marca para diferenciarse del resto de competidores en sus productos o servicios.

Los requisitos legales en el sistema educativo español, los marcan las distintas y sucesivas leyes que vienen y van con cada cambio de gobierno, siete desde 1970 desde la LGE a la LOMCE. Esta última marca el cumplimiento de unos mínimos en las siete competencias claves.

Aquí ya empezamos con un problema para alcanzar una Enseñanza de Calidad (lo escribo en mayúsculas) pues el principal objetivo es alcanzar el mínimo, y no dar el máximo en cada una de esas competencias. De manera que la exigencia es a la baja y no a alcanzar el concepto del “volkswagiano” vocablo alemán de anmutung traducible por gusto por intentar alcanzar la perfección.

El segundo punto es la paradoja que se da en la enseñanza en donde el cliente y la materia prima a transformar es el mismo sujeto. El alumno (o los padres de este por tenentes de su potestad, mientras es menor de edad) contratan el servicio de enseñanza, que no de educación, los padres deben ser los educadores; y a su vez el propio alumno es la materia prima que los formadores deben modelar para llegar al producto final.

Distinguir entre profesor del latín profiteor, que transmite conocimientos a sus alumnos, dentro de una institución educativa y los guía, motiva y ayuda en su formación y maestro del latín magister, concepto que va mucho más allá de la docencia y que sirve para designar a una figura revestida de cierta autoridad intelectual y moral, alguien al que se le reconoce una valía superior y que es digna de admiración.

En la Educación de Calidad el producto final debe ser una persona, diría más bien ciudadano, madura, responsable, con sentido crítico, educada y que muestre interés por la cultura y siempre dispuesta a aprender y superarse, conocedor de sus fortalezas y debilidades, de sus derechos y obligaciones.

Al partir de una materia prima viva y cambiante en el tiempo y en cada aula es complejo el comparar cada producto (alumno/persona) en sí mismo y con los otros, así como la comparación entre lotes de producción distintos (clases del mismo curso y promociones de distintos años).

Por eso a la hora de elaborar un buen panel de indicadores debemos tener en cuanta todo esto. Y no podemos limitarnos a que, para una mejora continua, el estándar sea el número de aprobados por curso y aula o la nota media.

Tengo amigos, compañeros de promoción y conocidos que se dedican a la enseñanza y que se quejan de que son mal vistos si tienen un número de suspensos determinados. Pues se pone en entredicho su valía como enseñantes o por el contrario se les tilda como excesivamente exigentes.

La excelencia tampoco es tener unos medios materiales didácticos en las aulas de generación 4.0, aunque eso pueda ayudar y un currículo escolar exhaustivo. A veces menos, es más.

La verdadera excelencia se alcanza con buenos motivadores que animen a dar a cada alumno lo mejor de ellos mismos en cada competencia. Maestros como Fernando Fernán Gómez en El lenguaje de las mariposas, Sidney Poitier en Rebelión en las aulas, Robin Willians en El Club de los poetas muertos, Glen Ford en Semilla de maldad, Charles Laughton en Esta tierra es mía.

Nota: Publicado el 14/02/2020 en navarrainformación.es y el 15/02/2020 en Diario de Navarra.




jueves, 6 de febrero de 2020

Enredo


Hay un viejo refrán que dice “Mas vale una vez colorado que mil amarillo”. En la última semana de enero, la quinta del año, y haciendo bueno el dicho taurino de que no hay quinto malo, varios titulares han venido a refutar dicho refrán.

Para empezar el “Brexit”. Dos no riñen si no quieren, pero cuando uno se empeña en ello es imposible no reñir. Por fin se ha empezado a consumar la tan cacareada salida de los británicos de la Unión Europea, la cual no será definitivamente efectiva hasta el 31 de diciembre de este año.

El 23 de junio harán cuatro años del famoso referéndum. Y desde entonces los políticos europeos se han tenido que poner amarillos cientos de veces por no haber tenido los redaños de cortar por lo sano de por sí una relación viciada. Flotaba un temor económico, pero es mejor pagar una vez que estar continuamente perdiendo. Ya hay algunos analistas que insinúan tímidamente que el futuro de la Unión Europea puede ser más beneficioso sin los británicos. Y considero que tienen bastante razón. Hay que recordar que UK no fue miembro fundador, sino que entró en el año 1973 e imponiendo condiciones como no emplear el sistema métrico decimal, seguir conduciendo por la izquierda a la vez que vendiéndonos los productos de los países de la Commonwealth, posteriormente se negó al uso del euro como moneda y echó siempre el freno a iniciativas de profundizar en la Unión. Tampoco podemos olvidar que se opuso a nuestra entrada en la comunidad. Ha mantenido el estatus de Gibraltar como paraíso fiscal convirtiéndose en un nido de “postcorsarios del siglo XXI”, con miles de empresas pantallas, que blanquean dinero y evaden impuestos. Por ello a enemigo que huye puente de plata. Aun así, es muy probable que hasta que acabe el año vivamos varios intentos de renegociación y chantajes varios.

El otro filón de noticias que ha hecho bueno el refrán es el llamado “Abalosgate”. Es divertida la denominación ya que el significado de “gate” es puerta y es la palabra más escrita en los aeropuertos. El asunto del aeropuerto, entre el no encuentro del ministro de cemento, perdón de fomento, y la vicepresidenta de Venezuela, nos ha hecho recordar la famosa serie de Enredo (1977-1981), en donde conocimos al actor Billy Cristal. Mas para dolor del Sr. Ábalos que para su gloria, su pésima y lamentable actuación no da ni para una nominación como actor revelación en los Goya.

El tema es que nuestros políticos, igual me da su color, sometidos a la dictadura del partido, partitocracia, están acostumbrados a vivir secuestrados, tanto que algunos, como Susana Díaz sufren el síndrome de Estocolmo.

Y en general casi todos no entienden que, en una imperfecta democracia, la prensa a pesar de su amarillismo y de estar atada al grupo de información al que pertenecen, cumple su papel de pedir cuentas y solicitar transparencia a los que sustentan temporalmente el ejercicio de poder. Sin embargo, no sé qué tipo de coronavirus infecta a los políticos cuando se sientan en sillón azul y en vez de dar oportunas y pertinentes explicaciones se dedican a evitarlas o a enmarañarlas, dando rienda suelta a la chispa de los numerosos e ingeniosos conciudadanos que nos arrancan una sonrisa con sus ocurrencias en las redes.

El embrollo no ha terminado, y se diluirá en el tiempo y el torrente informativo, aunque por otros lares y por menos hemos visto dimitir. Quizá con un poco de suerte alguien aprenda la lección y no se repita una nueva temporada de Enredo.

No sabemos lo que se habló en Barajas, pues ahora es noticia por un aterrizaje forzoso, y los retrasos provocados por drones que invaden su espacio aéreo. Además de los controles y medidas sanitarias para los que vienen de China. La alarma sanitaria una vez más lo impregna todo. En España mueren más personas por accidente laboral que en el mundo por el nuevo coronavirus, pero nadie habla de ellos.

El paro comienza a subir en la temida cuesta de enero y 2020 es año bisiesto y por tanto de desastres. De entrada, sobrevuela la reelección de Trump y un nuevo castañazo de nuestra selección de futbol bajo la batuta de Luis Enrique y Rubiales.

Mientras amanece que no es poco, pero José Luis Cuerda nos ha dejado huérfanos en un bosque animado, aprendiendo el lenguaje de las mariposas, un tiempo después con los girasoles ciegos.


Nota: Publicado en navarrainformacion.es el 06-02-2020.

viernes, 24 de enero de 2020

Un olvido imperdonable


Pantone ha elegido el color azul clásico (Classic Blue 19-4052) como color del año 2020 y lo definen atemporal, duradero y elegante y que transmite paz, tranquilidad y confianza. En ingles la expresión ”sentirse azul” expresa tristeza. De alguna manera empiezo el año así y no porque sea un año más viejo, ni porque el lunes 20 sea el día más triste del año.

2020 viene cargado de conmemoraciones y aniversario, comenzamos con el octogésimo concierto de Año Nuevo de la filarmónica de Viena, en donde homenajeaba a Josef Strauss en el 150 aniversario de su muerte y a Ludwig van Beethoven por el 250 aniversario de su nacimiento, que son este año.

Otra efeméride, es el 250 aniversario del nacimiento de Hegel, “inventor” del método de la dialéctica y cuyo pensamiento influyo en Marx, Kierkegaard y Nietzsche y en los más recientes Heidegger y Sartre. JH Stirling lo admiró mientras que Schopenhauer lo denigró. En su obra busca la conciliación del individuo y el Estado y la obligación de éste con el cuidado de los recursos para nuevas generaciones. También decía que el hombre vale porque es hombre y no por ser de un determinado sitio o tener una religión concreta.

Sin embargo, está pasando casi desapercibido el bicentenario del pronunciamiento del teniente coronel Rafael del Riego al grito de ¡Viva la Constitución! en la localidad sevillana de Las Cabezas de San Juan, el 1 de enero, con ello se iniciaba el llamado Trienio Liberal, sustituyéndose el Antiguo Régimen (monarquía absolutista de Fernando VII, “El Felón”) por una monarquía constitucional liberal.

El nuevo régimen acabo con la intervención de los 100.000 Hijos de San Luis, la restauración del absolutismo que inicio la Década Ominosa, y que concluyó con la primera guerra carlista.

No sé si este olvido casi generalizado se debe a un desconocimiento de nuestra historia, fruto de la ignorancia, por ello doy las gracias a mis profesores de letras que consiguieron que este aprendiz de científico se interesase también por las humanidades. A la vez que a las conversaciones con mi tío Roberto, fallecido el pasado agosto, y que me iniciaron a profundizar en el complejo siglo XIX, que nos ayuda a comprender lo que los españoles somos en el XXI.

En gran parte este olvido se deba a que la palabra pronunciamiento les produzca surpullido a los que se dicen progresistas. A lo largo de nuestra historia, especialmente en los últimos 200 años ha habido muchos alzamientos, pero no podemos meter en el mismo saco a Riego y Prim con Primo de Rivera, Franco y Tejero. Pero sino los estudiamos y comprendemos, volveremos a repetir los errores pasados.

Otros se habrán apuntado a la desmemoria histórica porque son más amigos de las injerencias externas, y así negocian en la actualidad las competencias de los vecinos, ya no hacen falta ejércitos de 100.000 sino un puñado de votos para investiduras y presupuestos, su amnesia les ayuda también con las traiciones producidas durante la II República, pero presumen de gudaris.

Entiendo que también los herederos del carlismo, enemigo acérrimo de los liberales, no quieran que se rememore este acontecimiento.

La palabra liberal, hoy en día tiene demasiados usos, y muchos prefieran no entrar a recordar su original sentido pues les obligará a reflexionar sobre su progresía vacua y de postureo.

Siento gran pesar de que Mel Gibson no sea español, pues no hay nadie en nuestra precaria industria cinematográfica que se atreva a realizar una película sobre nuestro William Wallace, cuyo final fue muy similar, ahorcado, y decapitado, en la madrileña Plaza de la Cebada.

En estos días donde hemos visto como muchos toman su cargo por imperativo legal y demás sandeces, el grito de Riego de ¡Viva la Constitución! colofón de su arenga, que dicen fue escrita por Alcalá Galiano, destacado orador (“…la Constitución, pacto entre el Monarca y el pueblo, cimiento y encarnación de toda Nación moderna. La Constitución española, justa y liberal, ha sido elaborada en Cádiz, entre sangre y sufrimiento, ( ..), afirmación legítima y civil de los derechos y deberes de los españoles, de todos los españoles, desde el Rey al último labrador (...). Sí, sí, soldados; la Constitución. ¡Viva la Constitución!”) es toda una declaración de intenciones que también quieren que no se recuerde.

Y es que algunos viven muy bien en el frentismo, bien por posicionamiento (Podemos y confluencias, VOX, Bildu), bien por enardecimiento (PSOE, PNV), bien por perdida del norte (PP, Ciudadanos,…), y así los extremos ganan y los moderados y liberales pierden.

Nota: Publicado el 24-01-2020 en Navarra Información, el 28-01-2020 en Diario de Navarra y el 05-02-2020 en El Español.

lunes, 6 de enero de 2020

Móviles ensangrentados


Año nuevo pero viejas costumbres, como muchos españolitos, tras levantarnos nos gusta echar un vistazo digital a la prensa. Tras el penúltimo capítulo del folletín en el que se está convirtiendo la investidura, y en donde el aspirante a presidente tan pronto pasa de ser Pinocho, a ser el flautista de Hamelin o un vulgar miembro de los Peaky Blinders amenazando con el secuestro de las subidas de las pensiones y del Salario Mínimo Interprofesional. Sin embargo, el titular que centra mi atención es que dos de cada cinco españoles cambiarán de móvil esta Navidad, que traducido quiere decir que el 40% de los usuarios de teléfonos móviles lo harán en estas fechas. Los datos son de un estudio efectuado por Acierto.com. Además, el 37% ya ha renovado de dispositivo en los dos últimos años. Sólo el 13% indica utilizar el mismo terminal durante más de dos años y un 9% durante tres años. La excusa de este trepidante ritmo de recambio son las mejoras tecnológicas y el lanzamiento de nuevos diseños.

 

En 2007 una película dirigida y producida por Edward Zwick fue nominada a cinco premios Oscar, mejor actor (Leonardo DiCaprio), mejor actor secundario (Djimon Hounsou), al montaje, al mejor sonido y la mejor edición de sonido.

 

La mayoría de las personas no compramos diamantes frecuentemente y si podemos llegar a hacerlo, lo hacemos una vez en la vida o en muy contadas ocasiones y para toda la vida. Por lo que la película fue bien acogida por el público al denunciar la trastienda que rodea el mercado y comercio de los diamantes.

 

Muy pocas personas nos contestarán bien a la pregunta de quién es la última persona que ha recibido, el casi siempre polémico, Premio Nobel de la Paz; el único que se otorga en Noruega y se entrega en el ayuntamiento de Oslo.

 

Este año el galardonado ha sido el ginecólogo congoleño Denis Mukwege, junto con Nadia Murad, por sus esfuerzos para erradicar la violencia sexual como arma en guerras y conflictos armados.

 

Denis se hizo ginecólogo para reducir la mortalidad de las mujeres de su país durante el parto, pero lamentablemente Mukwege se ha convertido probablemente  en el principal experto del mundo en el tratamiento de las mujeres que han sido violadas en grupo durante la Guerra de Kivu (ha obligado desplazarse a más de 2 millones de personas) y posteriores conflictos desarrollados en la República Democrática del Congo.

 

Los conflictos en el centro de África se producen por el control del oro, diamantes, cobre, estaño y también por el cobalto, mineral necesario para las baterías de los móviles, ordenadores y coches eléctricos. Y el coltán para los condensadores.

 

La creciente demanda de estos dos minerales, cobalto y coltán, ha recrudecido la rivalidad entre los distintos grupos armados y milicias que luchan por el control del mercado y que emplean sistemáticamente la violación, normalmente grupal, como arma de guerra. En palabras del recién premio Nobel la violación como arma de guerra consigue los mismos resultados que el armamento convencional y a mucho menor coste. La violación es una vergüenza que recae sobre la familia y la reacción natural es abandonar la zona. En las aldeas ya no queda un alma. Desgraciadamente las agresiones se dan también a niñas de meses.

 

La experiencia ha llevado a elaborar un programa conocido método Panzi, que además de recuperar a las víctimas, física y psicológicamente, las ayuda también socioeconómicamente. Logrando que al establecerse por su cuenta sean más fuertes y luchen por sus derechos.

 

En 10 años se han fabricado 7000 millones de móviles, tantos como personas que habitan el planeta. Las últimas estimaciones hablan de: 4,5 millones de desplazados, 5 millones de muertos en Centroáfrica desde 1998, y más de 10.000 violaciones a mujeres al año.

 

No basta con que la mayoría de los usuarios busquemos terminales económicos, sólo el 5,7% de los usuarios prefiere gastar más de 500 euros en su móvil. Hemos de concienciarnos en hacerlos durar lo máximo posible y una vez decididos a desecharlos, asegurarnos de que son o bien reutilizados o reciclados. Pedir que en nuestra administración (ayuntamiento, gobierno autonómico, etc, …) y en nuestras empresas se haga la compra de tecnología responsable.

 

Hemos de ser conscientes que nuestras triviales decisiones de cambiar de teléfono móvil, por moda o estar a la última en tecnológica, nos manchan las manos de sangre.



Nota: Publicado el 6-1-2020 en Navarra Información, y el 09-01-2020 en Diario de Navarra y El Español.

martes, 24 de diciembre de 2019

La transformación de las tradiciones navideñas


En una entrevista el antropólogo y periodista Oier Araolaza nos transmite la transformación de los ritos navideños, en la que afirma que todas las tradiciones evolucionan y se transforman con el paso del tiempo.

Nos cuenta que en muchos lugares de Europa el calendario festivo invernal arrancaba en torno a la figura de San Martin en donde alguien vestido como él realizaba una cuestación acompañado de niños y jóvenes. Muy similar es el rito de San Nicolás (6 de diciembre), que se conserva en Burgui, en donde un obispillo recurre las calles en comitiva cantando y pidiendo el aguinaldo. Es muy común desde la noche de difuntos hasta los carnavales este tipo de cuestaciones.

Estas costumbres creaban vínculos comunitarios y de cohesión intergeneracional. Las personas que participan se disfrazan y ofrecen cantos y bailes a cambio de algo de comida, bebida, dinero. En definitiva, un trueque o pago por llevar la fiesta. El paso de la economía de trueque o cambio por una economía de mercado interesada en el consumo es la que ha transformado muy rápidamente los ritos y tradiciones.

En Escandinavia hay una variante en donde el personaje es más salvaje, un hombre del bosque, que fue la que llegó a Estados Unidos y que posteriormente una conocida marca lo convierte en un icono corporativo. También había una tradición entorno al fuego vinculada al solsticio de invierno, de transición y renovación, que es donde surge la tradición del Olentzero y del escatológico Tío Nadal (Tronco de Navidad), tronco en el que en un extremo se le pinta una cara y el otro se golpea para que “cague” los juguetes.

El Olentzero ha evolucionado rápidamente y tras su personificación se ha “papanoelizado”, domesticado y transformado políticamente más correcto, incluso con la aparición, hace unos pocos años, de un referente femenino, Mari Domingi. Aunque según sus creadores la idea era dar vida a un personaje de una conocida canción navideña”. En la línea de la idea reivindicativa nos encontramos con el Olentzero de Duguna representado como una mujer.

Y concluye como los Reyes Magos tampoco han podido evitar el cambio a lo largo del tiempo pues ni eran tres, ni reyes. Aquí se acaba la entrevista.

Sólo el evangelista S. Mateo menciona a los magos, sin precisar su número y nombre. Es en un mosaico, del siglo VI, de la Basílica de San Apolinar el Nuevo en Ravena donde aparecen tres hombres vestidos a la moda persa con sus nombres escritos (Melchor, Gaspar y Baltasar) y representando distintas edades. Hemos de esperar al siglo XV para ver a Baltasar con la tez negra. Y en 1866, en Alcoy, se celebra la primera Cabalgata; convirtiendo así la noche anterior a la Epifanía en la conocida Noche de Reyes.

La religión cristiana supo unir sus creencias a las tradiciones seculares y al ciclo anual de las estaciones. Sin embargo, la deriva consumista en la que las fiestas se están convirtiendo, la carrera de los ayuntamientos por poner más luces e inaugurar el alumbrado antes que ninguno, a pesar de la huella ecológica que este genera.

Las compras por internet, menos preciando al pequeño comercio de cercanía. La búsqueda de productos y alimentos exóticos y de fuera de temporada. Los regalos el 24, 25, 1, 6 y el amigo invisible. Los viajes en avión para celebrar el fin de año en alguna ciudad europea o en algún sitio de clima cálido y luego pedimos carril bici en nuestras ciudades para contaminar menos. Son signos de nuestras incoherencias e incongruencias.

No debemos olvidar que lo que celebramos estos días es la Navidad, del latín “Nativitas” que significa nacimiento, es la fiesta en la que los cristianos (católicos, protestantes, coptos y en la mayoría de las iglesias ortodoxas a excepción de la rusa y la de Jerusalén que no aceptan el calendario gregoriano) conmemoran la natividad de Jesús, el Hijo de Dios, en Belén y su mensaje de construcción del reino de Paz y Amor. Según un informe de Pew Research (es un think tank-grupo de pensamiento- que brinda información sobre problemáticas, actitudes y tendencias que caracterizan a los Estados Unidos y el mundo, originalmente se le conoció como Times Mirror Center) es la fiesta más importante del año para 2.000 millones de personas en más de 160 países y en Estados Unidos, 9 de cada 10 personas celebra la festividad, incluso si no son cristianos.

La evolución consumista de los ritos y tradiciones seculares, así como la tergiversación del mensaje cristiano parecen indicar que ha llegado el momento de reflexionar a donde queremos llevar nuestras fiestas, valores y tradiciones antes de que nos quedemos con el superfluo envoltorio y la reivindicación mediática, y olvidemos la importancia del contenido.

¡Feliz Navidad, estimado lector!


Nota: Publicado el 24-12-2019 en Navarra Información29-12-2019 en Diario de Navarra, y el 07-01-2020 en El Español

miércoles, 11 de diciembre de 2019

Blade Runner COP25


2019 era el año en el que se desarrollaba la distopia de Blade Runner (1982), curiosamente este año ha fallecido el actor Rutger Hauer que interpretó al replicante antagonista. Estamos en 2019 y aunque no tan avanzados como en el de la película, tenemos ya androrobots, videollamadas, drones y hemos batido el récord de emisiones de CO2.

El verdadero problema es el calentamiento global y una de sus consecuencias es la variación climática, el otro gran problema es la gran cantidad de residuos que la especie humana produce. Hagamos un poco de historia. Hace 47 años que la ONU organizó la primera conferencia de la historia, en Estocolmo 1972 se plantea por primera vez el problema global y se advierte de la necesidad de establecer un control sobre los agentes contaminantes. Aunque las acciones planteadas no alcanzaron una aplicación exitosa. No es hasta Berlín 1995 donde se acuerda reunirse anualmente y hacer un seguimiento para controlar el calentamiento global. Es en Kioto 1997 donde se firma un protocolo para reducir un 5% las emisiones de gases (dióxido de carbono, metano, óxido nitroso, hidrofluorocarbonos, perfluorocarbonos y hexafluoruro de azufre) de efecto invernadero y también reducir las emisiones de gases contaminantes. Se plantea la idea del mercado del carbono que consiste en que aquellos países incapaces de reducir sus emisiones pueden comprar derechos de emisión a los países que sí hayan conseguido minimizar su impacto medioambiental y así equilibrar la balanza global. Esto entra en vigor en 2005. Diez años después, 2007 se crea la Hoja de Ruta de Bali. En Copenhague 2009 se marca el de objetivo de mantener el aumento de la temperatura global por debajo de los 2ºC y lograr una reducción del 50% de las emisiones de gases de efecto invernadero para 2050. Al año siguiente en Cancún, por fin se materializa el Fondo Verde para el Clima con el objeto de recaudar fondos para ayudar a los países en desarrollo a adaptarse. En Doha 2012 se prorroga el protocolo de Kioto hasta 2020, aunque Estados Unidos, China, Rusia y Canadá no la respaldan. Como las medidas son insuficientes en Paris 2015 se acuerda limitar el aumento de la temperatura global a 1,5º C y reformar las corrientes financieras hacia un desarrollo sostenible. Y llegamos a Madrid 2019, al gran circo de la COP25, en donde muchas empresas vienen a blanquear su imagen de marca y trasladar a la sociedad los valores éticos y sociales de sus compañías y seguir así entre las más valoradas del mundo. Pero la realidad es que, como vemos, han ido retardando la toma de decisiones.

Ya en Rio1992 la niña de 12 años, Severn Cullis-Suzuki realizo un brillante discurso. Hoy muy pocos se acuerdan de ella. El actual fenómeno de Greta Thunberg se debate entre ser una malhumorada imitadora con aspecto de Pipi calzaslargas, un nuevo caso de explotación de una menor, una Juana de Arco del siglo XXI que acabará inmolada por sus seguidores en una pira virtual o convertida en un producto de mercadotecnia ecológica, el tiempo nos lo dirá.

La causa medioambiental es más seria que un fenómeno mediático, y no se debe caer ni en el postureo ambiental, ni en la indiferencia. Las emisiones de carbono y los vertidos y residuos de nuestra actividad son el factor principal del calentamiento del planeta.

Desde que el Homo erectus, hace unos 1,5 millones de años, controlase el fuego, este nos ha permitido guisar y hacer digeribles ciertos alimentos, conservar los mismos, producir herramientas, calentarnos y defendernos de otros animales, pero también contaminar el planeta. Algunos fijan el inicio del Antropoceno con el comienzo de la agricultura otros lo marcan con el inicio de la revolución industrial, el caso es que no terminamos de empezar a limpiar nuestra casa común, de la que habla la Laudato Sí.

La apuesta por una ecología integral y la espiritualidad ecológica no son monopolio de los cristianos, pueden ser compartidos con cualquier persona que cultive una espiritualidad laica o que profese otras religiones.

Todos somos responsables, el reto ecológico nos pide una conversión ecológica que nos exige una transformación personal, un cambio de vida con una mayor responsabilidad personal y comunitaria, Nos hemos de replantear el fallo estructural en el que vivimos, y del que formamos parte; y hemos de tomar conciencia de la transgresión ecológica.

De lo contrario en 2049 estaremos recitando a nuestros nietos, cuan replicante, el monólogo de Lágrimas en la lluvia: “He visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas, más allá de Orión. He visto brillar rayos-C en la oscuridad, cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Hora de morir.” Y desaparecer y extinguirnos como una especie de Homo más.


Nota: Publicado el 11-12-2019 en Diario de Noticias y el 17-12-2019 en Noticias de Álava.

miércoles, 4 de diciembre de 2019

Sobre la cumbre del clima


En la escuela antes, ahora con las nuevas innovaciones lúdicas más preocupadas en la forma que en el contenido no sé si será así, nos enseñaban que para resolver un problema lo primordial era definirlo bien.

La guerra por el relato, hoy en día, nos inunda en todas las facetas y el 46º vicepresidente de EEUU, citado como el más poderoso de la historia, Dick Cheney nos metió el primer gol con la mano al sugerir al Presidente Bush hijo, que en lugar de hablar de calentamiento global usará el termino cambio climático.

Y así empezó la discusión de si galgos o podencos. De manera que si pones en entredicho el cambio climático eres un negacionista. Nos olvidamos que nuestro planeta es un “sistema vivo” que evoluciona y se adapta con lo que el clima a lo largo de las eras ha cambiado constantemente, de cálido y húmedo de la era secundaria, al gélido y seco de las glaciaciones o a la diversidad climática que tenemos en la actualidad y que produce numerosos y diversos biotopos.

Tenemos que recordar que “la tierra no pertenece al hombre, sino que el hombre pertenece a la tierra”. (Carta del jefe indio Seattle al presidente Franklin Pierce de los EEUU en 1854).

El problema de la actividad humana sobre el planeta no es nuevo, ya el padre putativo de unas cuantas generaciones de biólogos, Félix Rodríguez de la Fuente, en 1972, denunciaba que éramos la civilización de la basura (https://www.youtube.com/watch?v=dIYvEr_g5Iw).

Sin embargo, aquí estamos inaugurando el gran circo mundial de la cumbre del clima (COP25), 196 países, 25.000 personas, con un coste de 50 millones de euros y la generación de 65.000 toneladas de CO2.para concluir, presumo, aunque me gustaría equivocarme, en unos acuerdos que serán papel mojado como los de Río, Kioto o Paris. Ya hemos subido un grado, del 1,5 que se había propuesto en Paris para este siglo y Trump recientemente notificaba su retirada de dicho acuerdo.

Los focos de la pista central iluminarán a la adolescente joven Greta Thunberg, pocos recuerdan a Severn Cullis-Suzuki que con 12. años hablo en la cumbre de Río en 1992. Necesitamos a Paco Lobatón o la Wikipedia para averiguar su paradero. Su discurso fue bastante mejor que los enfadados y despechados de la nórdica. Que algunos ya la equiparan a la Juana de Arco del siglo XXI, sólo nos falta saber quien tomará el papel de Carlos VII, las apuestas apuntan a sus progenitores que ahora pretenden lanzar a su hermana para la causa feminista.

Y esos focos nos desviarán otra vez del problema, el del calentamiento provocado por la actividad humana. Lo que algunos empiezan a llamar el Antropoceno. Y también nos ocultan la labor de la bióloga Rachel Carson con su libro “Primavera Silenciosa”, que falleció de cáncer de mamá y que tuvo un reconocimiento póstumo.

Las consecuencias del calentamiento global son el origen de la sexta extinción, y que va unido al fenómeno que los botánicos han bautizado como “ceguera verde”. En la naturaleza somos capaces de ver a los animales, pero ignoramos la vegetación circundante. Numerosas especias vegetales que nuestros ancestros valoraban están desapareciendo sin darnos cuenta. Se estima que en España peligran 4 de cada 10 especies de plantas.

Lamentablemente lo “verde” vende; y las empresas, grandes y pequeñas, lo utilizan como gancho para conseguir más clientes y/o fidelizarlos y seguir con la rueda del consumismo.

Como vemos el problema es complejo y corremos el peligro de caer por un lado en el activismo político y de otro en el postureo ambiental, como nuestro presidente Sánchez que no le importo coger un avión para ir a un concierto y como muchos jóvenes que siguen a Greta pero el fin de semana cogen un vuelo barato para pasarlo en alguna ciudad europea.

David Wallace-Wells, autor de 'El planeta inhóspito', señala que lo peor es la indiferencia. Es importante entender que el aumento de la temperatura depende de nosotros. No es un proceso que ocurra fuera de nuestro control, sino a causa de lo que hacemos. Las emisiones de carbono provocadas por la humanidad siguen siendo el factor principal del calentamiento del planeta.

Vamos camino de ser la primera especie que desaparece por suicidio colectivo, todavía estamos a tiempo, aunque como podemos ver en el excelente video “La naturaleza nos habla”(https://www.youtube.com/watch?v=n3HKJ1yOWzQ), nosotros no disponemos de mucho.

Me remito a las conclusiones del reciente encuentro de los grupos de Pax Romana “Cuidar la Casa Común, por una ecología integral” https://www.navarrainformacion.es/wp-content/uploads/2019/11/Conclusiones-Javier-noviembre-2019-CAST-EUSK.pdf. Debemos apostar por una ecología integral y necesitamos una conversión ecológica que nos exige una transformación personal, un cambio de vida.

La ecología integral y la espiritualidad ecológica no son monopolio de los cristianos, pueden ser compartidos con cualquier persona que cultive una espiritualidad laica o que profese otras religiones, aunque como cristianos nos interpela directamente en nuestra fe. Para los cristianos, el cuidado de la Casa Común es un aspecto más del Reino de Dios que no sólo esperamos, sino que estamos llamados a construir. El reto ecológico nos exige una mayor responsabilidad personal y comunitaria, que nos implica tanto individualmente como al conjunto de la Iglesia y la sociedad. Nos hemos de replantear el fallo estructural en el que vivimos, y del que formamos parte; y hemos de tomar conciencia de la transgresión ecológica.

Nota: Publicado el 04-12-2019 en navarrainformacion.es, el 09-12-2019 en el Blog de El Español, y el 12-12-2019 en Diario de Navarra